La dislalia es una etapa normal en el desarrollo lingüístico del niños/as: Una de las preocupaciones de padres de familia por sus hijos pequeños, es el desarrollo lingüístico en el menor tiempo.
Desde los dos años, los infantes ya comienzan a emitir sonidos y desde los dos años y medio ya puede articular ciertos fonemas de forma incorrecta. Es importante tener conciencia que esta etapa es normal dentro del proceso de desarrollo, sin embargo cuando esta persiste en el tiempo y pone en evidencia un nivel lingüístico bajo frente al resto de niños/as, es donde se requiere de un diagnóstico médico.
La dislalia es un trastorno de la comunicación en donde no existe de lesiones cerebrales, malformaciones anatómicas o sordera. La docente, Gabriela Tulcán, desde su experiencia laboral en las escuelas rurales de la ciudad de San Gabriel-Carchi, nos manifiesta que no es recomendable presionar a los infantes, en pro de tener resultados inmediatos. Los niños/as deben sentir confianza y seguridad de su entorno y principalmente de sus padres, ambiente que es el adecuado para superar cualquier tipo de dificultad o al menos mejorar. La exigencia de resultados en la adquisición del lenguaje a tan temprana edad puede desembocar en una disfemia, manifestada por ejemplo en el tartamudeo. El afecto es el ambiente propicio y fundamental para el desarrollo de las funciones cerebrales de los infantes, como el desarrollo del lenguaje. La docente indica, que inclusive en el ámbito escolar, el afecto juega un rol importantísimo para hacer que estos niños/as se sientan incluidos y superen este trastorno.
La sobreprotección de los infantes vinculada a
la dislalia fonológica
Es común
escuchar en los niños/as desde los dos años de edad, sus esfuerzos iniciales
por comunicarse. En principio esta pronunciación está cargada de omisiones de
consonantes, asimilación de un sonido por otro parecido como por ejemplo
cuadrado por cuayayo o la sustitución de fonemas. Este nivel de lenguaje puede
convertirse en un trastorno, en el caso en donde los padres sobreprotegen al
infante. Acciones como la de tener a mano lo que necesite, conlleva a que se
mantenga un tipo de comunicación gestual, lo que impide que exista la necesidad
por parte del infante de utilizar el lenguaje y menos desarrollarlo. La
profesora Gabriela Tulcán, en su ponencia sobre “Trastornos de la comunicación
en las escuelas del Carchi-Imbabura”, realizado en la ciudad de San Gabriel el
5 de julio del 2016, manifestó sobre este tema que, otra de las fuentes de
desarrollo del lenguaje es la imitación de los niños/as hacia los padres o la
gente mayor, que en estos escenarios de sobreprotección no es favorable. Con el
ánimo de congraciarse y mostrar afecto a los niños/as quienes se encuentran a
cargo se dirigen hacia este, imitando su forma de hablar inicial. Los niños/as
van asumiendo a esta forma de hablar como la correcta.
Entre los análisis vertidos en este encuentro de docentes, se pudo visualizar a este trastorno, con énfasis en el ámbito urbano. Curiosamente en el ámbito rural los niños/as tiene un mayor desarrollo lingüístico e inclusive en el plano cognitivo, puesto que conocen los nombres y el uso de los objetos de su entorno, mucho más que sus pares urbanos.
Entre los análisis vertidos en este encuentro de docentes, se pudo visualizar a este trastorno, con énfasis en el ámbito urbano. Curiosamente en el ámbito rural los niños/as tiene un mayor desarrollo lingüístico e inclusive en el plano cognitivo, puesto que conocen los nombres y el uso de los objetos de su entorno, mucho más que sus pares urbanos.
Se
puede reconocer en la incorrecta pronunciación de los fonemas que tienen origen
en la inadecuada articulación o funcionamiento de los órganos articulatorios. Según
el texto
El fonema afectado no
aparece en el inventario fonético del niño, ni en el lenguaje espontáneo, ni en
el lenguaje repetido, ni tampoco es capaz de realizarlo de forma aislada. La
incorrección que produce es estable, es decir, el fonema se realiza
incorrectamente y siempre de la misma forma. (Cruz Rodríguez, 2004, pág. 8)
Este
un diagnóstico común y general, tiene que ir más allá del origen funcional de
la articulación en la pronunciación, por que necesariamente también nos lleva
hacia posible problemas auditivos, puesto que no es descartable el origen en la
percepción sonora errónea del fonema, como por ejemplo lo casos de daltonismo
en donde ciertos colores se aprecia de forma distinta a lo que la mayoría damos
por hecho como lo normal.
Los orígenes de la dislalia funcional, (donde no existe problemas orgánicos de articulación) pueden ser por la falta de control de la motricidad, principalmente de la lengua; la percepción auditiva en donde se dificulta la discriminación fonológica; por la influencia de los rasgos culturales; la persistencia de modismos infantiles y en última caso la deficiencia intelectual.
Los diferentes tipos de dislalia pueden darse por la asociación a problemas de lenguaje vinculándose al grado de madurez en la pronunciación de los fonemas.
Las modalidades de dislalias pueden darse por:
Sustitución.- Es el reemplazo de un fonema por otro difícil de pronunciar. Por ejemplo tabayo por caballo.
Distorsión.- Se pronuncia el fonema de forma parecida pero incorrecta.
Omisión.- Se omite el fonema difícil de pronunciar. Por ejemplo marco por maco.
Adición o inserción.- Es la inclusión de un fonema para pronunciar otro más difícil.
Es preciso tener en cuenta la posibilidad de que el origen puede ser de índole genético y de influencia del medio, en este caso de la imitación a familiares.
Según el problema articulatorio las dislalias funcionales se agrupan en dos conjuntos.
·
Dislalias de las vocales.
·
Dislalias de los fonemas consonánticos:
Betacismos, mitacismos, deltacismos, lambdacismos, rotacismos, kappacismo, gammacismos, jotacismos, etc.
Las listas fonéticas nos sirven para evaluar y ejercitar la discriminación auditiva.
La evaluación médica debe analizar en el aparto articulador la habilidad motora de lengua, labios, paladar blando, soplo, control del soplo, dirección del soplo, soplo espiratorio, respiración, capacidad respiratoria, tipo de respiración, etc.
Para el tratamiento de las dislalias según Gallardo y Gallego plantea dos modelos:
Modelo fonético: Se interviene de forma directa mediante ejercicios articulatorios según la dislalia y de forma indirecta cuando se relaciona con las bases de la articulación.
Modelo conductual: Considera que las alteraciones son conductas observables, posibles de cambiar.
Disglosia
Es
una deficiencia de tipo estructural, como consecuencia de alteraciones
fisiológicas de los órganos articulatorios. Las alteraciones se encuentran es
las zonas periféricas le habla.
Se
describen los siguientes tipos:
Disglosia labial: Producida por la forma, movilidad, fuerza o consistencia de los labios, por ejemplo labio leporino, frenillo labial, fisuras del labio inferior, parálisis labial, macrostomía, heridas en los labios y la neuralgia del trigemio.
Disglosia mandibular: Por alteración de la forma de uno o los dos maxilares. Pueden congénitas o causadas por accidentes, enfermedades, intervenciones quirúrgicas, etc.
Disglosia dental: Causada por alteraciones dentales.
Disglosia lingual: Alteración de la lengua debido malformaciones congénitas, frenillos, parálisis, amputación, etc.
Disglosia palatina o palatal: Hueso o velo del paladar causada por fisuras palatinas, paladar corto, ausencia de pilares, entre otros.
Disglosia nasal: Es la relación de patologías en las fosas nasales y la resonancia de las vocales.
Para su tratamiento. Hay que añadir al tratamiento quirúrgico, la rehabilitación logopédica. Estos niños pueden acceder al curriculum de forma normalizada, pero son alumnos de alto riesgo en cuanto a su desarrollo personal-social; de ahí la importancia del trabajo logopédico.
Es
fundamental que al tratamiento determinado por los servicios médicos, haya un
fuerte acompañamiento de estrategias logopédicas, de tal forma que el docente
procure un ambiente comprensivo y de aceptación a estos estudiantes por parte
del resto del grupo.
Como es conocido, estas diferencias pueden marcar problemas psicológicos si él o la estudiante que la padece se sienten inferiores o rechazados por ser distinto.
En
este sentido la tarea fundamental de los docentes está en lograr la unidad del
grupo estudiantil, entendiéndose en la diversidad de sus integrantes.
Bibliografía:
Cruz Rodríguez, R. (2004). Guía para la Atención
Educativa del Alumnado con Trastornos en Lenguaje Oral y Escrito. España:
Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología.



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