Los trastornos de resonancia, una
dificultad en el ámbito del canto.
Cada
vez es más frecuente escuchar sobre problemas de trastorno de la voz en cantantes
y coristas. El caso conocido como el de Ramiro Caicedo, famoso en la ciudad de
Manquer como el émulo del Galy Galeano, requirió de intervención quirúrgica
para no perder la voz. La Casa de la
Cultura se puso al frente de las gestiones para que el artista reciba la
atención médica necesaria. El diagnóstico fue un inadecuado funcionamiento del
aparato resonador, por cuanto el paciente tenía la tendencia de producir una
voz más nasal, con el objetivo de acercarse más al timbre del cantante
colombiano.
Esta
intencionalidad desembocó en una incorrecta impostación de la voz, causa principal
de la laringología. En las últimas
presentaciones tratando de llegar a las notas más altas, el cantante llegaba a
los gritos. El efecto de la afonía era de inmediato. Los especialistas
recomiendan para estos casos, un pulimiento en la técnica vocal, que previene
este tipo de consecuencias desde el conocimiento de cómo funciona el aparato
que produce la voz, su conservación y cuidados correspondientes.
La voz, según la Real
Academia Española, es el “sonido que
el aire expelido de los pulmones produce al salir de la laringe, haciendo que
vibren las cuerdas vocales”. Teniendo en cuenta esta definición,
cualquier alteración que se produzca en las cuerdas vocales, en las cavidades
de resonancia o en la cantidad y fuerza de la corriente de aire emitido, va a
afectar a las cualidades de la voz. (Cruz Rodríguez, 2004, pág. 16)
Los
huesos faciales, sus cavidades, la caja torácica y la laringe constituyen en
aparato resonador de la voz. Sus características particulares es lo que hacen
única a cada voz del ser humano. Sin embargo la voz producida por el paso del
aire a través de las cuerdas vocales sería casi imperceptible si no fueran
amplificadas por el aparato resonador. El funcionamiento inadecuado de este
aparato puede producir afonía o distorsión de
la voz, sin embargo situaciones de tensión por ejemplo pueden desembocar
en un malfuncionamiento de los de alguna parte del aparato resonador, por lo cual
el origen puede ser también funcional.
Las alteraciones se clasifican por la intensidad, tono y timbre:
Intensidad: Es la capacidad de amplitud de ondas en el aire.
Tono:
Es el nivel que va desde lo agudo a lo grave.
Timbre:
Es las características particulares que hacen una voz diferente a las otras,
pero similares por ejemplo dentro entre miembros familiares, puesto que se
fundamenta en el aparato resonador.
Trastornos de Fonación.- Interferencia en el desenvolvimiento normal de la laringe. Se producen ronqueras o temblores.
Resonancia.- Interferencias en el funcionamiento de las cavidades adyacentes, produciéndose timbres anormales.
CLASIFICACIÓN
Por
lo cualitativo
1. Afonías.-
Inflamación agudo de la laringe que tiene como consecuencia la pérdida de la
voz.
2. Disfonía.-
Pérdida parcial de la voz por causa de una inadecuada utilización.
Por
localización:
1. Laringofonías.-
Causadas por una incorrecta impostación, por gritos excesivos que puede
desenlazar en una ronquera vocal; laringitis funcional que puede llegar a una
afonía como consecuencia de una voz gritada; fonastenía debido al cansancio
vocal provocado por problemas en la amígdalas, sinusitis.
2. Rinofonías
·
Abierta.- Excesiva resonancia nasal.
·
Cerrada.- Obstrucción nasal por tumores
que impide el paso del aire por los resonadores nasales.
Por
etiología:
1. Disfonías
orgánicas.- causadas por lesiones en los órganos de fonación de tipo congénita,
inflamatoria y traumática.
Cuidados:
BIBLIOGRAFÍA:
Cruz Rodríguez, R. (2004). Guía para la Atención
Educativa del Alumnado con Trastornos en Lenguaje Oral y Escrito. España:
Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología.




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